La comunicación y la confianza
Confianza y comunicación son dos aspectos básicos que hacen a la relación y que están estrechamente interrelacionados. No se da el uno sin el otro. Al examinar cómo es nuestra comunicación, tendremos un panorama de las posibilidades que tenemos de regalar confianza. Podemos repasar algunos connotaciones que establecen este vínculo:
- En cada comunicación partimos de los elementos comunes que nos identifican con las personas con las que queremos estrechar los vínculos. Cada familia o comunidad tiene una cultura propia que nos diferencia de las demás. Hay formas de saludar, de adornar la casa, de preparar una mesa, recuerdos familiares, valores, etc. que tenemos que tener en cuenta para poder recobrar una identidad que nos haga sentir unidos y cercanos a los demás. Esta comunicación simbólica nos da la confianza afectiva.
- La confianza está sostenida por las pequeñas ilusiones que podamos alimentar cada día. Tratemos de comunicar las posibilidades que tenemos a nuestra pareja en cada situación. La falta de comunicación de las metas, ilusiones o anhelos que se quieren alcanzar se puede transformar en soledad y desorientación. Esto nos exige una mirada profunda con dedicación de tiempo para escuchar, entender, comprender y acompañar.
- La confianza es una respuesta a largo plazo. Tenemos necesidad de fiarnos. Quien no se fía, no arriesga y está orientando toda su comunicación a la esterilidad. En la vida somos los colaboradores en la construcción de la vida de los demás. Como personas tratamos de transmitir nuestra impronta, entregamos nuestro ser y arriesgamos algo íntimo al confiar con todo nuestro amor.
- La comunicación de normas hace que nos sintamos miembros de una relacion que compartimos los mismos ideales. Las normas nos ayudan a crear costumbres que facilitan nuestro desempeño y pueden convertirse en virtudes. La indiferencia, la demagogia y el “no importar” son actitudes de desprecio hacia la otra persona de la pareja, que se convierten en desconfianza hacia nosotros mismos o en inseguridad en su conducta moral, en infelicidad. Cuando nos trasmiten cierto enojo o protesta por las cosas que deberian hacer, en el fondo nos están manifestando lo importantes que somos para ellos.
- La confianza se fortalece en el conocimiento mutuo. Comunicar nuestro pensamiento, intenciones y sentimientos, ayuda a eliminar la incertidumbre. No podemos reducir nuestros diálogos a las cosas triviales y a las noticias que todos escuchamos. La persona para que llegue a lograr la unidad personal, tiene que recorrer el camino de la comunión con las personas que nos rodean. Sin esta común unión de sentimientos, nos rebajamos de la categoría de personas a las de cosas que se agregan. La comunicación profunda, (no sigue el “método científico”), está plagada de ingenuidad y goza de la libertad para expresar lo que siente el corazón.
- La comunicación debe reafirmar el valor de la persona. No recurrir a la culpabilidad para desestabilizar y matar la confianza en sí mismo. Examinemos ¿cuáles son las expresiones desafortunadas que hace que culpabilicemos? Cuando se presenta el sentimiento de culpabilidad tratemos de poner remedio a través de la aceptación de sí mismo, del descubrimiento de las virtudes personales, de la humildad para abrirnos a los demás y pedir ayuda a los otros. En la medida que sabemos ofrecer ayuda, ya estamos generando confianza en nosotros mismos pues tenemos la esperanza del cambio.
- La confianza en el otro se fundamenta en la confianza que se tiene en sí mismo para descubrir y comunicar capacidades personales. Reducir nuestra capacidad a hacer profecías anticipadoras de los hechos negativos que se producen de acuerdo a nuestro criterio, es prejuzgar negativamente a las personas que nos rodean y provocar lo que se había prejuzgado (“te lo había dicho”). Hacer hipótesis negativas supone juzgar poniendo la culpabilidad como premisa. Nuestro mayor conocimiento de la realidad tiene que ser el que comunique los caminos para que se dé el éxito. Tenemos que centrar nuestras visión en todas las potencialidades que puede desarrollar en medio de las dificultades, que serán medios de superación.
- El interés por comunicarnos nos ayuda a superar el egoísmo personal y los miedos. Las madres es posible que hagan muchas cosas mejor que sus hijos; cuando dejan hacer renuncian al todo poder que tienen por su madurez y experiencia, pero permiten a sus hijos ser personas creadoras. La confianza es la posibilidad que damos al otro de hacer el bien. Hoy la técnica nos ofrece muchas posibilidades de hacer las cosas rápido y eficazmente, pero no podemos confiar en ellas. La confianza sólo se da entre personas. Rodearnos de cosas es creernos autosufientes, pero nos encontraremos solos.
- La confianza es cosa de dos, “fianza” recíproca. En toda interacción tenemos que entregar algo, capaces de dar un crédito a los demás. En este intercambio no pensemos en cosas materiales solamente. Lo primero que tienen que percibir los demás de nosotros es la aceptación de su persona, que se puede concretar a través de la escucha atenta, del aprecio, la valoración, el interés por sus cosas, etc.
- La confianza que nosotros podemos comunicar sólo es posible cuando tenemos como principio la verdad. La sinceridad con nosotros mismos nos permitirá saber quiénes somos y hacia dónde queremos ir. En relación con los otros la verdad nos dará todas las perspectivas de interrelación y nosotros daremos la confianza a quienes tienen un empeño de autenticidad.